La Edad Media en España comprende desde el año 409, con las invasiones germánicas y el fin del dominio romano, hasta la conquista de Granada por los Reyes Católicos en 1492.

El surgimiento, consolidación y crecimiento de los reinos hispano-cristianos convirtieron este periodo de ocho siglos en una Reconquista y Repoblación de todo el espacio peninsular. Territorio ya denominado España en las lenguas romances.

Durante este periodo se construyó una sociedad segregada en comunidades definidas de forma étnico-religiosa como cristianos, moros y judíos, fuertemente militarizada y llena de castillos, para la que el uso del término feudalismo es objeto de continuo debate.

También es importante destacar el óptimo climático que hubo en aquellos años, que se mantuvo hasta finales del siglo XIII y que permitió un incremento demográfico notable, lo que explica la facilidad repobladora de núcleos preexistentes y la fundación de las numerosas villas. El cambio se evidenció con las malas cosechas y hambrunas de la primera mitad del siglo XIV y, sobre todo, a partir de la peste negra de 1348, que supuso la muerte de entre un tercio y un quinto de las poblaciones de distintas zonas geográficas.

Economia medieval en España Gestoria Chico 3

Centrándonos en la economía de aquella época, podemos hablar de tres aspectos:

1. Agricultura y ganadería.

Podemos decir que la Economía Medieval tenía una base agraria a la que no podemos tachar de arcaica ni poco desarrollada, sino que respondió a las necesidades de su tiempo.

En los campos se podían cultivar uno o más productos, dependiendo del lugar al que nos refiramos. Por ejemplo, los cereales se cultivaban en Castilla, las frutas y hortalizas en las cuencas mediterráneas de Valencia y Murcia, y las viñas, en las riberas del Duero y en la actual provincia de La Rioja.

En cuanto al otro gran pilar de la economía española medieval, la ganadería, diremos que la cabaña ganadera era una de las grandes riquezas del país y base indispensable de la economía.

El negocio ganadero no sólo interesaba a los propietarios, sino también a la Corona, que percibía la alcabala. Este impuesto gravaba a los ganados trashumantes por la venta de los productos y servicios y montazgo; a los mercaderes, que comercializaban en el interior y sobre todo en el exterior con productos como lanas o cueros; y a muchos grandes propietarios de tierras -órdenes militares, monasterios o nobleza- que, además de disponer de sus propios ganados, arrendaban pastos a los ajenos.

En el periodo altomedieval, el auge de la ganadería y sus productos y el perfeccionamiento de las técnicas agrarias, permitieron, entre otras cosas, excedentes de producción. Además de un importante aumento demográfico, supusieron un impulso para el desarrollo de algunas manufacturas como el cuero y la lana, realizados por artesanos en pequeños talleres familiares.

2. Los Gremios artesanos.

Gracias a estos primeros talleres, a lo largo de la Edad Media surgirán los gremios o agrupaciones de artesanos que trabajaban los mismos productos. Los fines de estos gremios eran esencialmente económicos y políticos. Se ocupaban de diversas cuestiones, desde el aprovisionamiento de materias primas a todos los miembros, hasta del cuidado de las viudas y huérfanos tras la muerte de alguno de ellos, pasando por la regularización de las etapas que debía pasar toda persona si quería ingresar en uno de ellos o fijar los precios de venta al público. La mayoría de las veces eran al mismo tiempo fabricantes y vendedores.

Eran estructuras muy jerarquizadas donde el aprendiz debía estar, al menos, dos años formándose, periodo tras el cual se pasaba a ser oficial, el escalón anterior al de maestro, el único que tenía capacidad para regentar el negocio. Todos ellos cobraban un salario, una novedad introducida por estos gremios y que deja entrever el futuro sistema de de producción.

3. El comercio.

La comercialización de los productos se llevaba a cabo en los mercados, espacios creados en este tiempo, que podían tener un carácter local o provincial, mejorando gracias al crecimiento continuo de las ciudades. Los urbanos, incluso, llegan a establecerse con una periodicidad diaria. Las ciudades se especializan en las manufacturas a través de los gremios y el campo, apoyadas, entre otras cosas, gracias al aumento de la población y las mejoras de las técnicas agrícolas, que incrementan progresivamente la productividad, permitiendo vender los excedentes y aquellos productos derivados de los mismos.

Estos mercados tenían como objetivo proveer de los alimentos básicos a los habitantes de las urbes. Causa o consecuencia, tal vez ambas a la vez, se asiste a la mejora de las vías de comunicación, haciendo más fácil el transporte de mercancías y por tanto facilitando la actividad comercial y reduciendo los costes de transporte. Los mercados traen consigo un uso continuado de las monedas y, en cierta forma, también contribuyen al asentamiento definitivo del sistema monetario y de cambio, pudiendo diferenciar con el paso de los años las monedas más fuertes y que por tanto terminan convirtiéndose en patrón de referencia.

El mayor mercado medieval se situaba en Medina de Campo, feria nacida alrededor del año 1.400, celebrado dos veces al año, que servía sobre todo para analizar la producción de ese año, fijando así los precios de compra y venta tanto en Castilla como en los otros reinos españoles.

Economia medieval en España Gestoria Chico 2

Recuerde, los Gestores Administrativos, como profesionales y expertos en la materia, estamos facultados para elaborar y presentar las declaraciones en nombre de terceros.

No te quedes con ninguna duda: consulta con tu gestor administrativo.

Busca el logo  programa_logogacolor ROJO y NEGRO  , garantía profesional.